La momia de Pisba
La momia de Pisba fue descubierta en Boyacá, específicamente
en el municipio de Pisba, por individuos no profesionales cuya falta de
conocimiento inadvertidamente dañó el contexto arqueológico que la rodeaba.
Este trágico incidente impidió la obtención información precisa para determinar
si la momia tenía afinidad con la cultura Muisca o Tunebo. Sin embargo,
mediante análisis de radiocarbono, se ha logrado establecer que la momia data
del año 430 ± 100 A.P. Lamentablemente, en Colombia, el saqueo, conocido como
guaquería, ha sido un problema constante que ha obstaculizado en gran medida
los esfuerzos de los arqueólogos. La recopilación crucial de datos alrededor
del contexto para futuras investigaciones es prácticamente nula, debido a la
pérdida de material e indicios que habrían potencialmente sido objeto de
estudio.
La momia de Pisba presenta un reto significativo en cuanto a
la preservación de su integridad debido a varios factores que dificultan la
obtención de datos fundamentales, como la causa de muerte. A pesar de ello, los
análisis realizados por el Museo del Oro han confirmado que su estado de
conservación es bueno en general. No se le sustrajo ningún órgano, pues aún se
pueden observar sus viseras torácicas. Además, no se encontró evidencia de
patologías a nivel óseo y su dentadura está en excelente estado. Sin embargo,
los dientes muestran muy poca atrición en la superficie oclusal, lo que sugiere
que pudo haber sido una persona joven con una dieta mayormente blanda. A partir
de estos resultados, se puede inferir que la edad de la momia es
aproximadamente 30 años. En pocas palabras, la preservación de la momia y la
falta de desgaste dental sugieren un estilo de vida y una dieta específicos.
La momia de Pisba se encuentra sujeta por cuatro cuerdas. La
primera cuerda amarra fuertemente los dedos de las manos y luego rodea la parte
posterior del cuello de esta momia, mientras que la segunda cuerda sujeta los
brazos pasando por la espalda de la momia. La tercera cuerda se encarga de
sujetar las piernas, aunque también pasa por su espalda. Por último, la parte
de las piernas es sujetada por una cuarta cuerda. La momia se encuentra con las
piernas flexionadas, sus brazos están colocados verticalmente, paralelos al
tórax, con las manos sosteniendo la quijada, mientras que en el brazo y en el
tórax sostiene una totuma de madera. La momia de Pisba perteneció a una persona
importante, su momificación es totalmente diferente si la comparamos con
personas importantes del antiguo Egipto. Por ejemplo, el hecho de que los
egipcios retiran todos los órganos de la persona antes de la momificación, cosa
que no sucede con la momia de Pisba. Las momias egipcias reposan en una
posición horizontal y la momia de Pisba está en una posición fetal. Otra
particularidad de la momia de Pisba es que se encontró una bola de tela de
algodón tanto en su boca como en su abertura anal, se desconoce la función de
este objeto, pero se sabe que la momia de Leiva situada en el museo Británico
también tiene una tela en la boca.
Debido a la escasa información relacionada con la momia, no
es posible proporcionar detalles específicos sobre el proceso de adquisición de
la misma. Sin embargo, es bien sabido que la mayor parte de las piezas
arqueológicas adquiridas por el Museo del Oro han sido compradas a guaqueros, y
este es el caso también de la momia de Pisba, la cual fue adquirida en 1978. La
momia venía acompañada de una serie de objetos, como un gorro, una diadema,
textiles y una totuma.
Desde la fecha de adquisición, la momia ha sido trasladada a
diferentes partes del museo. Actualmente, se encuentra ubicada en el segundo
piso, específicamente en la sala muisca, donde se exhibe en una vitrina junto
con su ajuar.
Como bien se sabe, la momia de Pisba fue adquirida por
compra por el Museo del Oro y ha estado en exposición por mucho tiempo, pero
esto plantea muchos dilemas. ¿Es correcto exhibir restos humanos en un museo?
Muchos argumentan que esto es una falta de respeto que solo alimenta la
morbosidad de los visitantes o interrumpe el descanso del difunto. Sin embargo,
esta perspectiva está equivocada. La exhibición de restos humanos, como momias,
es muy útil para el avance de estudios médicos y para comprender mejor nuestra
historia. Además, el Consejo Internacional de Museos ha elaborado un código de
ética que establece que los restos humanos "solo deben adquirirse si
pueden conservarse de forma segura y ser tratados con respeto", prestando
atención a "los intereses y las creencias" de la comunidad de origen.
La exhibición de estos restos humanos es correcta siempre y cuando se les trate
con el respeto que cualquier ser humano merece.

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