Escultura La Rebeca
Escultura La Rebeca.
La Rebeca es una escultura de mármol que muestra a una mujer desnuda de pie, con el cabello recogido en un moño y una expresión serena en el rostro. Sostiene con ambas manos un cuenco lleno de agua, que vierte sobre un cántaro que descansa en el suelo. La figura tiene una altura de 2,10 metros y pesa 400 kilos. Está situada sobre una base de piedra, rodeada de un pequeño jardín con flores y arbustos. La obra fue creada por el escultor francés Auguste Rodin, quien se inspiró en la historia bíblica de Rebeca, la esposa de Isaac. La escultura fue donada por el empresario Luis Ángel Arango a Bogotá en 1926 y, desde entonces, se ha convertido en un símbolo de la ciudad y de la belleza femenina.
Hasta el día de hoy se debate, ¿Quién fue el verdadero creador de La Rebeca? Según diversas fuentes, existen tres hipótesis sobre la autoría de esta. Inicialmente, se aludía su creación a Henao Buriticá, por consecuencia de una nota publicada por el periódico el tiempo. Sin embargo, no hay evidencia de esto. Asimismo, está la teoría de que en 1926 fue contratado Luis Luchinelli, dueño de la Marmolería italiana de Tito Ricci, por el ministerio de obras públicas y estos fueron los encargados de la Rebeca. Por último, se dice que Laureano Gómez compró esta escultura en París, para luego traerla a Colombia.
La escultura de “La Rebeca” actualmente está ubicada en el barrio de San Diego, Bogotá, Colombia. Primeramente, fue instalada en el parque Centenario en el año 1926, como ya es sabido, esta es reconocida por ser la primera obra representando a una mujer desnuda instalada en el espacio público. Por esto, la escultura ha sido juzgada y vandalizada desde su posición en el parque que años después lastimosamente seria desmantelado. La escultura se trasladó a una zona industrial en medio de un sector muy concurrido. La rebeca ha sufrido de varios cambios, por ejemplo, perder el ambiente natural en el que estaba en sus primeros años, haciendo alusión a su contexto, sin embargo, la obra tallada en mármol ha tenido un pésimo estado de conservación, que, acompañada con los diferentes maltratos recibidos por la sociedad, los encargados creen que lo mejor es realizar una réplica y la original sea llevada al museo de Bogotá. Ignorando lo anterior, la escultura es y seguirá siendo un símbolo de Bogotá y una obra de arte para Colombia.
La Rebeca se diferencia de otras estatuas situadas en Bogotá por su estilo neoclásico, su material de mármol y su autoría italiana. Mientras que muchas de las estatuas de la ciudad son de bronce, de estilo moderno o realista, y de autores colombianos o franceses, La Rebeca conserva un aire de elegancia y misterio que la hace única. La Rebeca también se distingue por su ubicación en un lugar residual, entre vías de gran congestión, que contrasta con el ambiente tranquilo y natural que la rodea. Otras estatuas de Bogotá se encuentran en parques, plazas o lugares históricos, donde se integran mejor con el entorno. La Rebeca es, sin duda, una obra de arte que merece ser apreciada y protegida por los bogotanos y los visitantes.
La rebeca, como muchas de las demás esculturas que hay en Bogotá, tiene una historia y su importancia para la misma. Sin embargo, el interés y propaganda de estas se ha evidenciado en sus antecedentes de abandono y cambios a lo largo del tiempo. La rebeca por muchos años estuvo ambientada haciendo alusión a su contexto pues estaba rodeada de agua y aves, no obstante, cuando fue trasladada y el alcalde Mazuera escogió para ella un espacio sobrante las consecuencias fueron indudablemente dañinas ya que trajo para ella la indiferencia y el olvido, ahora la escultura de mármol cuenta con un pequeño espejo de agua en el que navegan todo tipo de basuras, y personas que agreden su valioso mármol. A pesar de todo esto, la gente de los alrededores reconoce su importancia para la sociedad de Bogotá y buscan apoyo del gobierno para su conservación.



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